psiquiatría

¿Cuáles son los psicofármacos más habituales?

Ansiolíticos e Hipnótico-sedantes

Este tipo de psicofármaco actúa ejerciendo un efecto depresor sobre el sistema nervioso, provocando un descenso en el nivel de actividad de la persona. Generalmente actúan sobre la hormona GABA, potenciando su acción inhibitoria. Algunos tipos de psicofármacos incluidos en esta clasificación son empleados como sedantes, para facilitar el sueño, mientras que otros son empleados para lograr simplemente una relajación física y mental.

Dentro de este grupo podemos encontrar los siguientes subtipos:

1.1. Barbitúricos

1.2. Benzodiacepinas

Además de un efecto inmediato presentan menos riesgo para la salud que los barbitúricos, produciendo menos efectos secundarios, siendo menos adictivos y provocando una sedación menor.

Además de por su efecto ansiolítico las benzodiacepinas son utilizadas como sedantes e incluso como anticonvulsivos. Sin embargo en tratamientos largos pueden generar dependencia así como abstinencia tras el cese de su consumo, de modo que se han de seguir las prescripciones médicas con rigor y pautar correctamente su toma y retirada.

Dentro de las benzodiacepinas existen también diversas tipologías, atendiendo a si poseen acción larga (precisan de más tiempo para hacer efecto pero tiene una duración mucho mayor a la del resto), intermedia o corta (acción inmediata y de corta duración, ideal para crisis de pánico), es decir dependiendo de la vida media de la sustancia en el organismo.

Algunos ejemplos de benzodiacepinas son los conocidos triazolam, alprazolam, lorazepam, clonacepam o bromazepam (más conocido por su nombre comercial, Lexatin).

1.3. Hipnótico-sedantes de acción corta.

Zaleplom, Zolpidem y Zopiclona. Los hipnóticos actúan sobre los receptores vinculados al sueño, no afectando a cognición, memoria ni función muscular.

1.4. Buspirona

No provoca ni dependencia ni abstinencia. Sin embargo, presenta la desventaja de que el efecto de esta sustancia puede tardar más de una semana en hacer efecto.

Antidepresivos

Son fármacos para tratar mayoritariamente la depresión.

2.1. Inhibidores de la enzima MonoAmino Oxidasa (IMAOS)

2.2. Tricíclicos y tetracíclicos

Los efectos de estos fármacos empiezan a notarse tras dos o tres semanas.

Pueden causar efectos antihistamínicos y anticolinérgicos (sequedad de boca, estreñimiento, visión borrosa…). Se han de regular con especial precaución.

Algunos famosos antidepresivos tricíclicos son la imipramina (utilizada además de en depresión en trastornos de ansiedad y parasomnias) o la clomipramina (usada también como tratamiento en el TOC y la anorexia).

2.3. Inhibidores Específicos de la Recaptación de la Serotonina (ISRS)

Son el tipo de antidepresivo más utilizado hoy en día en la práctica clínica, en parte porque al actuar de manera específica sobre la serotonina no producen tantos efectos secundarios como los antidepresivos tricíclicos. Su efecto estabilizador del ánimo suele producirse a las 2-4 semanas de tratamiento.

Los principales efectos secundarios de los ISRS son náuseas, mareos, ansiedad o somnolencia ligera.

Por ejemplo: el citalopram, el escitalopram, la fluoxetina, la fluvoxamina, la paroxetina y la sertralina.

2.4. Los antidepresivos heterocíclicos o atípicos

Son un grupo de fármacos de segunda generación, similares en su estructura a los tricíclicos, pero con menos efectos secundarios.

Neurolépticos/antipsicóticos

Empleados principalmente como método de control de las crisis psicóticas.

Dentro de los neurolépticos podemos encontrar:

3.1. Antipsicóticos clásicos/típicos

El mecanismo de acción de estas sustancias se basa en el bloqueo de los receptores de dopamina  que provoca un cese de los síntomas positivos de la esquizofrenia y trastornos psicóticos (alucinaciones, delirios, etc.).

Estos medicamentos tienen muy pocos efectos en los síntomas negativos (falta de lógica, lenguaje pobre, lentitud motora y mental). Y pueden provocar efectos secundarios en diferentes facetas como el movimiento (por ejemplo temblores, discinesias tardías, inquietud o baja espontaneidad) o la reproducción (emisión de leche por los pechos independientemente del sexo o amenorrea entre otros).

Dentro de este grupo se pueden encontrar la clorpromacina, el haloperidol o la pimozida, entre otros.

3.2. Antipsicóticos atípicos

Con el objetivo de producir una mejoría también en los síntomas de tipo negativo y reducir los efectos secundarios debidos a la afectación de otras vías se sintetizaron los antipsicóticos atípicos.

Dentro de este grupo encontramos la clozapina, la risperidona, la olanzapina, la quetiapina, la sulpirida y la ziprasidona. Dado que pertenecen a diferentes familias, pueden tener mayor o menor efecto en determinadas alteraciones, funcionando no solo para trastornos psicóticos sino para otros como trastornos por ticsautismoTOC y trastornos del estado del ánimo.